jugar en la nube jugar en streaming

¡Hola nitroamig@s! Seguimos con vosotros una semana más trayéndoos las entradas más interesantes. Esta semana vamos a analizar y reflexionar sobre los distintos servicios que están apareciendo para jugar en la nube (jugar en streaming) en los últimos años. Recordad que hace unas semanas os mostramos cómo jugar los juegos de PlayStation en PC. Esperamos que con esta entrada encontréis una perspectiva lo más objetiva y neutral posible.

La división está servida

Una entrada que muestra la objetividad que intentamos tener siempre, es nuestro análisis y opinión sobre las ventas digitales vs ventas físicas. Cuando apenas se está terminando de asentar la compra digital de juegos, aparecen con enorme fuerza las plataformas para jugar en la nube. Si los más conservadores se quejaban enérgicamente sobre el abandono sistemático al soporte físico, el éxito de esta nueva modalidad de juego es casi su muerte anunciada.

Sony, Microsoft, Google e incluso Amazon, entre otras, dan ya este servicio y pronto se van a sumar varias más. El negocio está presentando ganancias casi desde el principio e imitar la filosofía de Netflix y llevarla a los videojuegos está dando los resultados esperados.

Ahora bien, ¿es esta una buena noticia para los usuarios? ¿Y para el sector? Vamos a responder a estas cuestiones.

¿Qué es jugar en la nube (jugar en streaming)?

La explicación es sencilla de decir y entender. Es básicamente jugar a los juegos disponibles dentro del servicio que te dan y hacerlo sin necesidad de instalarlo en tu consola o PC, sino desde los servidores de la empresa que te provee dicho servicio. En resumen y salvando las distancias, es como pagar el acceso a un videoclub en el que puedes escoger el juego que quieras y jugarlo cuanto quieras (mientras está disponible).

Volviendo a la comparación de antes, es un Netflix llevado a los videojuegos.

Jugar en la nube

¿Vale la pena este servicio?

Es algo muy relativo y que, como siempre decimos, depende de las prioridades y situaciones de cada uno. Esto tiene sus ventajas y desventajas las cuales vamos a decir aquí, y también expondremos situaciones en las que sí vale la pena o por el contrario deberías prescindir de él.

Ventajas

No necesitas ordenadores gaming potentes. Al jugar de forma remota y sustentado por un hardware externo, aquellas personas que no disponen de PC Gamer potentes pueden jugar a juegos que de normal no podrían. Esto hace que no tengas que desembolsar una gran cantidad de dinero en un ordenador de gama alta para jugar a todo.

Menos dinero, más juegos. Pagar una suscripción de 5 euros o 10 euros al mes, por ejemplo, es algo muy rentable si dedicas la mayor parte de tu tiempo libre a jugar. Si en un mes te pasas dos o tres juegos, has amortizado sobradamente dicha suscripción. Además al tener un "buffet" de juegos, vas a jugar a géneros más variados y a probar más cosas que si tienes que pagar 30 o 60 euros por un juego, donde somos mucho más selectivos.

Ahorro en espacio físico. Lo del espacio físico es una obviedad, pero no deja de ser una ventaja. Si tienes un pisazo de 120 metros cuadrados y 4 habitaciones, quizás puedas permitirte usar una de ellas como armario gigante para guardar los juegos, pero no todos tenemos esa suerte. Para casas "normales" (entre 60 y 90 metros y 2 o 3 habitaciones) es una descarga importante el pasarte 20 juegos en un año y que no te hayan ocupado nada.

Importante ahorro en dinero. Recordemos, por ejemplo, que si juegas en PS Now ahora mismo, puedes pagar una suscripción anual de 60 euros (5€ al mes) y jugar a muchos de los exclusivos de Sony, por lo que te acabas de ahorrar los 500 euros de una PS3, los 400 euros de una PS4 y el dinero que cuestan dichos juegos (claro está si no tuviste estas consolas).

jugar en streaming

Inconvenientes

No es tuyo, ni lo será. Es así. Como hemos indicado antes, pagas un acceso mensual a un servicio que te permite jugar en la nube a los juegos, pero no los compras ni van a ser tuyos. Algunas plataformas permiten adquirir los juegos de forma digital a la vez, pero lo habitual es no hacerlo y jugarlos sin ningún tipo de propiedad.

Desaparecen en tu cara. Más te vale no ser de esos a los que un juego de 10 horas les dura 6 meses, porque entonces vas a alucinar. Es cierto que algunos títulos son exclusivos y "fijos" de esa compañía y por lo tanto puedes tener el juego durante años, pero la mayoría son de empresas de terceros (Konami, Square Enix, Quantum Break, Bandai Namco, Ubisoft...) cuyos contratos tarde o temprano expiran. No hace ninguna gracia ver cómo has estado semanas intentando sacarte el 100% de un juego y que de repente se esfume como un ninja en una película.

Funciones limitadas. Puede que en el futuro esto desaparezca, pero algunos servicios en streaming tienen los juegos con algunas funciones limitadas. Por ejemplo PlayStation Now en PC tiene deshabilitadas la mayoría de funciones multijugador y online. En la mayoría de estos servicios, hay contenidos descargables que solo los podrás adquirir comprando el juego, ya sea en formato digital o físico.

Sin Internet no hay nada. Aunque ahora Internet se haya impuesto, tú puedes meter tu DVD o tu Blu Ray en la consola y ponerte a jugar perfectamente. ¿Se ha caído Internet? No sufro por ello pero, ¡ay amigo si estás jugando en la nube!... No solo se trata de que se caiga tu conexión a Internet, sino que si los servidores de la compañía se caen o van mal, simplemente no vas a poder jugar. Un punto realmente negativo para esta forma de entretenimiento.

Situaciones y prioridades

Con las ventajas e inconvenientes que hemos dicho más arriba, tú mismo puedes saber si jugar en la nube es adecuado para ti o no. No obstante, antes de concluir, nos gustaría mencionar y recalcar esto por si podemos ayudaros.

Tengo poco dinero. Si tu poder adquisitivo es actualmente bajo, lo normal es no poder disponer de un ordenador de gama alta y comprar los juegos de salida. En estos casos, un pequeño pago mensual o incluso anual te permitirá jugar a multitud de títulos, algunos de ellos realmente excelentes. También os recordamos nuestra entrada en la que podéis conseguir juegos baratos y gratis para PC. En este caso una suscripción para jugar en streaming sí es algo adecuado.

Juego poco tiempo. Tienes un trabajo que te consume gran parte del día y otras obligaciones como hijos o padres mayores. Además hay otras aficiones a las que dedicas más tiempo, como leer, ver series y películas o hacer deporte y salir fuera de casa. En resumen, puedes jugar unas pocas horas al mes siquiera. En este caso, una suscripción a uno de estos servicios es prácticamente tirar el dinero. Como ir a un buffet libre y pagar 12 euros para comerte solamente un filete de pollo empanado con patatas fritas.

Solo tengo PC. Llevas años con ordenadores y no has adquirido las últimas generaciones de consolas. Esto hace que te hayas perdido muchos juegos exclusivos, especialmente en el caso de PlayStation. Bajo esta situación, los servicios de streaming sí son adecuados para acceder a juegos que de otra forma no podrías.

Soy coleccionista. Poco más se puede decir aquí. Si te gusta tener las cajas físicas, comprar ediciones especiales y almacenar muchos títulos, poco provecho vas a sacar a jugar en la nube.

Conclusiones

Como veis, son variopintas las razones para decantarse o no por el juego en streaming. Es algo que está funcionando muy bien y que ha llegado para quedarse. Son millones de personas las que están usando estas plataformas de streaming y que se siguen sumando cada día. Esperamos que el formato físico no muera nunca pues es la mejor de las opciones en cuanto a derechos de uso y disfrute se refiere. No obstante, la economía actual hace que no todo el mundo pueda permitirse comprar tantos juegos como querrían, y de ahí surgen nichos de negocio como este.

Esperamos que os haya gustado la entrada. La semana que viene nos vemos con otra igual de interesante. Recordad seguirnos en las redes sociales para ser parte de la comunidad y acceder a sorteos, regalos y promociones especiales.

¡Un nitrosaludo a todos!

Si continuas navegando estás aceptando nuestra política de cookies